lunes, 27 de enero de 2014

La sonrisa de las mujeres

Una semana, un Libro
Cuarta semana, cuarto libro. En este caso se trata de La sonrisa de las mujeres, una historia romántica vendida como ‘el libro que te hará feliz’. Y quién puede dejar pasar semejante propuesta…

Titulo: La sonrisa de las mujeres

Título original: Das Lächeln der Frauen

Autor: Nicolas Barreau

Editorial: Planeta

Traducción: Carmen Bas Álvarez

Recomendación: imperdibles para románticos y para quienes buscan sonreír

De Nicolas Barreau recibí siempre buenas críticas, razón por la cual decidí adentrarme en sus novelas. Y qué mejor que empezar con la primera.

La sonrisa de las mujeres cuenta la historia de Aurélie, una cocinera propietaria de un bar en París, y André, un editor de novelas que esconde un secreto. 

La historia comienza cuando nuestra protagonista atraviesa un estado anímico lamentable causado por un engaño amoroso; el destino pone en sus manos un libro que ‘le salva la vida’. A partir de allí Aurélie comienza la búsqueda del autor de su salvación, un tal Robert Miller que parece ser demasiado tímido como para aparecer en público. Pero la timidez de Miller no es el único obstáculo con el que se encuentra la protagonista, a su vez debe lidiar con André, el editor encargado del libro, que constantemente pone trabas en la búsqueda de Aurélie. 


Sobre el autor 


De Nicolas Barreau no se conoce demasiado (característica que comparte con uno de los personajes de La sonrisa… Se sabe que nació en París en 1980 y que estudió lenguas románicas y literatura en la Sorbona. Durante un tiempo trabajó en una librería de la Rive Gauche hasta que finalmente se dedicó a escribir. 
Actualmente tiene publicadas tres novelas, que vieron la luz gracias a una pequeña editorial alemana y que han cosechados grandes éxitos en el mundo literario. 


Sobre La sonrisa de las mujeres 


Lo primero que hay que decir es que se trata de un libro sumamente sencillo. Una novela ligera, por decirlo de una manera, de lenguaje llano y colmada de diálogos, lo que acelera la lectura. 

Pero estas características, que en muchos libros puede ser un mal presagio, en la historia de Barreau es un punto a favor, efectivo y acertado. ¿Por qué? Porque la sencillez con la que se escribe el relato es coherente con la sencillez de la historia que se relata

La sonrisa de las mujeres no esconde grandes secretos y no tiene giros argumentales fabulosos ni personajes complejos y difíciles de entender. Tiene sus momentos cómicos, sus lugares comunes (¿qué historia de amor no los tiene?) y escenas que nos sacan suspiros y sonrisas. Y ese es el objetivo del libro. ¿Lo logra? En mi caso sí. 


Aurélie y André 


La historia la cuentan sus protagonistas. Si bien debe confesar que los libros relatados en 1ª persona siempre me hacen ruido, en este caso no me molestó. Cada capítulo es narrado desde la mirada de uno de sus protagonistas. Y esto lo considero un acierto por parte de Barreau, porque nos pone en contacto con los sentimientos y pensamientos de Aurélie y André simultáneamente, evitando que haya un villano en una historia que no los necesita. 

Además esta decisión deja al descubierto el secreto detrás de Robert Miller prontamente. Puede parecer una tontería por parte del autor pero en realidad no se percibe así, primero porque la historia es muy previsible, y segundo porque el objetivo de esta novela es poner una sonrisa en sus lectores, no generar el suspenso del siglo

André me resultó más conmovedor. Es el personaje que comete más errores y al que uno quiere salvar y gritar que escape de sus propias mentiras. Aurélie es una figura ingenua, que provoca la necesidad de protegerla, que sufre con exageración pero sin fastidiar al lector. 

Identificarse con los personajes no es necesario y diría que es casi imposible por la corta extensión del relato y porque no tienen problemas existenciales, de vida o muerte. Pero Barreau sí logró que sintiera empatía, tanto por Aurélie como por André. Al avanzar en la lectura quería que todo saliera bien, a pesar de saber que otro final era inconcebible. 

No hay monólogos profundos, poesía barata, ni filosofía de alta complejidad. Las preguntas que se hacen los personajes puede hacerla cualquier persona en más de una ocasión. Y los lugares comunes de las historias románticas, como la fuerza del destino, no son hiper analizados en La sonrisa de las mujeres. 

Por momentos me pareció una historia casi infantil, un cuento de hadas realista. Creo que por eso mi imaginación me llevó a asemejarla con Amelié, a imaginar a La sonrisa… en un universo similar al de la película. 

Desde el comienzo hasta el final se mantiene la sencillez en la trama, en los personajes, en las descripciones. Por momentos parece que el mismo autor se burla de su historia, reconociendo que algunos giros de la misma son obvios y propios de una mala “película americana”. Otro gran acierto de Barreau: no pretender ser otra cosa más que lo que es. 


París 


La ciudad romántica por excelencia no podía faltar. Si bien Nicolas Barreau nos pasea por las calles de París, esta no se vuelve un actor principal, aunque es verdad que le da un toque de mágia a la historia y que acompaña muy bien a la idiosincrasia de Aurélie. 

Hay también muchas referencias a canciones y comidas francesas que, en mi caso, despertaron mi curiosidad, y que aportan encanto y romanticismo a la historia. Perder o no entender esas referencias no afecta a la lectura ni la comprensión de la historia. 


Reflexión final 


Si uno entiende que Nicolas Barreau no juega a ser Borges y que La sonrisa… no es una nueva versión de Rayuela, no tendrá problemas para disfrutar de esta historia. Es verdad que no pasará a la historia como una obra de arte de la literatura y probablemente, como lector, la olvide al poco tiempo. Pero ese no es el objetivo de Barreau. 

Es también un libro ideal para adolescentes. Una historia de amor naif pero realista, sin tragedia innecesaria y, por fortuna, sin hombres lobos y vampiros que arrancan suspiros ;) 

Lo bueno de La sonrisa… es que se vende como lo que es: un libro pavo que de tan pavo es muy tierno. Y tan tierno que puede hacer feliz a un lector desprevenido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario